Tarta Red Velvet

Tarta Red Velvet

Nos encantan las tartas y hoy os entregamos la tarta Red Velvet, también conocida como la tarta de terciopelo rojo, es una tarta cuyo origen se remonta a la Segunda Guerra Mundial y un pastelero preparando cocina de aprovechamiento usó la remolacha para hacer un bizcocho rojo, esponjoso y húmedo.

La tarta Red Velvet, en nuestros tiempos ya no se cocina con remolacha, sino que se recurre al cacao y el colorante alimentario para darle ese rojo característico. Yo usé colorante rojo de la marca Sugarflair Red Velvet.

Es una de las tartas preferidas de mi hija junto con la Tarta Sacher y en su cumpleaños me animé a prepararle una y se sintiera en casa como si estuviera en un hotel de lujo de New York disfrutando de un buen trozo.

Ingredientes para el bizcocho: (para 2 moldes de 20 cm)

  • 120 ml de aceite de oliva suave
  • 320 g de azúcar
  • 2 huevos M
  • 2 cucharadas raras de cacao en polvo sin azúcar (Valor)
  • 1 cucharada de postre de colorante rojo Sugarflair para Red Velvet
  • 3 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 250 ml de leche semi o entera
  • 2 cucharaditas de zumo de limón
  • 300 g de harina
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 2 cucharaditas de vinagre blanco

Ingredientes para el relleno y cubierta:

  • 250 g de mantequilla sin sal
  • 600 g de azúcar glas
  • 250 g de queso crema (tipo philadelphia)
  • 5-6 cucharadas de leche (opcional)

Preparación de los bizcochos:

Preparar el horno precalentado a 180⁰ y engrasamos los moldes con mantequilla que hemos dejado a temperatura ambiente o bien en espray.

Poner la leche en un vaso y añadir el zumo de limón durante unos 8 minutos (así conseguimos cortar la leche y obtenemos buttermilk).

Tamizar la harina y el cacao en polvo.

Batir el aceite, azúcar y los huevos hasta obtener una masa homogénea. Batir a una velocidad baja, añadiendo la mezcla de harina y cacao, alternando la leche.

Mezclar la cucharadita de bicarbonato de sodio con las 2 cucharaditas de vinagre blanco de cocina, enseguida veréis que burbujea y seguidamente lo añadimos a la mezcla. Es el momento de darle vida al color y añadimos el colorante rojo y el extracto de vainilla hasta que lleguemos a la intensidad del color que deseamos.

Repartir la masa en los moldes o bien hacéis uno y luego el otro. Horneamos durante unos 40 minutos, ir vigilando que no se queme y cuando ya creáis que esté hecho podéis pinchar con un palillo en el centro, si sale seco ya lo tenemos.  Dejamos enfriar y desmoldamos. Con una lira cortamos los bizcochos en dos.

Preparación de la crema para el relleno y cobertura:

Tamizar el azúcar glass junto con la mantequilla que tenemos a temperatura ambiente y batir a velocidad alta hasta que quede bien integrado y blanquee. Añadir el queso crema (tiene que estar frío) y batimos primero no muy deprisa y subimos la velocidad hasta que quede muy cremoso, no tengáis miedo de batir un buen rato quedará espectacular.  Conservar en una manga pastelera en frío.

Acabado de la tarta:

Montar la tarta rellenando entre pisos con la crema de queso y luego cubrimos la tarta por la parte superior y los lados. Para facilitar la preparación usar una espátula y lo hacemos tipo naked cake pero bastante cubierta.

Con sobrantes de bizcocho rojo hemos preparado unas migas que nos servirán como decoración en la parte superior. Si la preparáis como yo para un cumpleaños es éxito asegurado.